Para poder tener un sueño reparador y levantarse con ganas de comerse el mundo, lo ideal sería poder establecer unas rutinas diarias que nos permitan llegar a la hora de dormir lo suficientemente cansados como para conciliar el sueño en pocos minutos.
Mucha gente llega al final de su día con la sensación de no haber hecho nada.
Nada aparte de trabajar o estudiar y hacer un mínimo de tareas en casa, como mucho lo más básico, prepararnos la comida y la cena. Y ya está, otro día más. Y mañana... más de lo mismo.
Si eres uno de ellos, esto tiene fácil solución, aunque no es tan fácil llevarlo a cabo.
Hay que convertir lo que queremos hacer en un hábito, y esto requiere fuerza mental y física, pero siendo siempre realistas con nuestras posibilidades y nuestra vida actual.
¿Y cómo lo hacemos? Habrá que empezar por algo...
😀 ¿Qué tal un poco de ejercicio? Tranquilos, que no hace falta apuntarse a un gimnasio lleno de cuerpos perfectos...
Seguro que tienes una alfombra en casa, en el salón o quizá en tu habitación.
Podemos empezar por hacer unos simples y sencillos ejercicios de estiramiento corporal, durante sólo 5 minutos antes de meternos en la ducha antes de dormir.
Si además tienes mascotas o niños en casa, las risas estarán aseguradas, con lo cual además de relajar tu cuerpo, también estarás ayudando a tu mente.


Cuanta razón tienes Entycom, vivimos en un continuo estrés (donde todos los días son trabajo, casa, estudios, actividades ...), y necesitamos desconectar y que mejor forma que haciendo ejercicio físico, y que razón tienes, que debemos tomarlo por hábito, y todos los intentamos los primeros meses, y la mayoría desiste con el tiempo.
ResponderEliminarPero debemos proponérnoslo en serio, para conseguir un descanso físico y mental, realizar los estiramientos antes de dormir. ANOTADO